Si la ficha indica «potencia eléctrica absorbida: 1.000 W», escribe 1.000 W. Si indica «potencia de refrigeración: 3,5 kW», sigue buscando: esa cifra describe el frío entregado, no la electricidad consumida.
Cuatro cifras que suelen confundirse
| Dato | Qué expresa | ¿Sirve como potencia eléctrica de entrada? |
|---|---|---|
| Potencia eléctrica de entrada o absorbida | Electricidad que demanda el equipo en unas condiciones de funcionamiento. | Sí. Usa los W indicados y recuerda que el consumo real puede variar. |
| Capacidad o potencia de refrigeración | Capacidad de retirar calor, en kW térmicos, frigorías/h o BTU/h. | No. No son los W que llegan desde el enchufe. |
| SEER | Relación estacional entre frío suministrado y electricidad utilizada en condiciones de ensayo. | No como potencia instantánea. Es un indicador de eficiencia estacional. |
| Consumo anual de la etiqueta | kWh/año calculados con un patrón de uso normalizado. | Sirve para comparar modelos; no describe directamente tu mes de uso. |
La normativa europea de etiquetado de acondicionadores diferencia la carga de diseño, el SEER, el SCOP y el consumo anual. La Comisión Europea explica qué información aparece en la etiqueta.
Dónde buscar la potencia eléctrica
- Apunta el modelo exacto. La unidad interior y la exterior pueden llevar códigos distintos. Busca la combinación completa en la ficha del fabricante o en el manual.
- Localiza el apartado de refrigeración. Puede llamarse «consumo eléctrico», «potencia absorbida», «power input» o «rated input». Si aparecen valores mínimo, nominal y máximo, anota cuál eliges.
- Comprueba la unidad. Si está en kW eléctricos, multiplícala por 1.000 para introducir W. Por ejemplo, 0,95 kW eléctricos equivalen a 950 W.
- Guarda la fuente. Conserva el enlace o la foto de la ficha. Así podrás revisar el dato si el resultado parece extraño.
Si solo tienes la etiqueta energética, también puedes buscar el modelo en EPREL, el registro europeo de productos. Su etiqueta muestra los kWh anuales calculados según el ensayo. La ficha técnica del fabricante suele ser más útil para encontrar la potencia eléctrica que necesita nuestra calculadora.
Por qué el número de la etiqueta no predice tu factura
El dato anual sirve para comparar equipos con el mismo procedimiento. La propia normativa indica que el consumo real depende de las condiciones de uso y del lugar de instalación. En una vivienda cambian las horas de funcionamiento, la temperatura exterior, el aislamiento y la potencia a la que trabaja el compresor. Por eso separamos la potencia de entrada, las horas y la carga media en el cálculo.
Ejemplo con datos hipotéticos
Una ficha indica 3,5 kW de capacidad frigorífica y 1.000 W de potencia eléctrica de entrada. Para estimar 6 horas diarias durante 30 días a 0,20 €/kWh, se introducen 1.000 W, no 3.500 W. Con una carga media asumida del 100 %, el cálculo da 180 kWh y 36 €. Si la potencia media real fuera la mitad, serían 90 kWh y 18 €. Son escenarios matemáticos, no un consumo medido de un modelo concreto.
Úsalos con tus horas y el precio de tu contrato.
